Influencia de las nuevas tecnologías en la educación
Las nuevas tecnologías están
tomando mucho protagonismo en la sociedad, pero a la vez en la educación,
todavía no se sabe con certeza si van a ser positivas y eficaces por el
contrario van a perjudicar tanto a alumnos como a profesores. Uno de los
proyectos más conocidos en nuestro país es la Escuela 2.0, que ha llevado a
cabo la implantación de ordenadores en las aulas, pizarras electrónicas… entre
otras cosas, pero que ahora con la situación de crisis que hay en nuestro país
se ha eliminado. La gran pregunta es ¿Cómo afectará todo esto a la educación?
El ilustre filósofo y lingüista
norteamericano Noam Chomsky ha reflexionado sobre este apartado, el del impacto
de las nuevas tecnologías en la educación, él cree que para hacer un buen uso
de ellas, lo primero que debe tener el alumno es un buen marco de referencia,
en el cual debe moverse, buscar de manera adecuada y saber diferenciar la información
veraz y correcta. Para ello necesita alguien que le enseñe todo esto, y quién
mejor que su profesor. Dice que al haber en internet tanta cantidad de
información lo único que le puede suceder al alumno si no sigue los pasos
anteriormente mencionados es perjudicarle, ya que puede almacenar datos
objetivos de distintas páginas pero que a la vez estén totalmente fuera de la
realidad. En este aspecto es donde entra la figura del profesor, que puede
dirigir a sus alumnos por un buen camino, enseñarles una buena metodología de
búsqueda, indicarlos páginas de buena calidad, etc. Pero para que el docente
pueda influir de manera positiva y eficaz en sus alumnos tiene que manejar con
soltura las nuevas tecnologías.
Aquí es
donde entra en juego el proyecto Escuela 2.0. Como se expone en el informe
TICSE elaborado por profesores de distintas comunidades de España todavía no se
han producido resultados y será difícil ver claramente si esa inversión ha
merecido la pena ahora que han cortado el proyecto debido a la crisis económica
que atraviesa España. Este proyecto ha tenido mayor impacto material e
instrumental que en lo referido al conocimiento, es decir, la llegada de aulas
digitales. A lo que me refiero es que a pesar de tener unos materiales de
calidad tecnológicos, según las conclusiones del informe TICSE, más del 50% del
profesorado sigue utilizando los materiales didácticos tradicionales y sólo un
¼ utiliza diariamente los ordenadores.
El
sistema debería dedicar más tiempo a la formación del profesorado para alcanzar
una educación de calidad, utilizando de forma equitativa materiales didácticos
tradicionales con las nuevas tecnologías, con un progreso hacia un uso superior
de estas últimas, ya que los alumnos se motivarán más a la hora de ir a clase,
aprender, realizar actividades que fomenten un buen nivel de creación, de
crítica, de reflexión personal, etc. En definitiva hacer cursos de reciclaje
para aquellos docentes que estén un poco obsoletos en este tema. Una vez
realizado este proceso de adaptación para el buen funcionamiento de la
educación “moderna”, el informe TICSE demuestra que para que funcione esto lo
importante es tener una buena, clara y definida estructura educativa.
Como dice
Miguel Santos Arévalo, profesor de Educación Infantil y Primaria en su
presentación de Slideshire ``No podemos continuar siendo profesores del siglo
XX, enseñando contenidos del siglo XIX, a alumnos del siglo XXI´´ es decir, la
tecnología avanza y nosotros, alumnos, profesores y demás comunidad educativa
debemos progresar al mismo ritmo. Está claro que aparecen muchas dificultades
en el camino. Por eso es necesario la continua formación y reciclaje del
profesorado.


